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El San Pedro:
Una Experiencia Sanadora Natural

 

Juan Pablo | Febrero 2022
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Durante la última década, el creciente interés por los psicodélicos ha influenciado el mercado de sustancias alucinógenas, creando un discurso más abierto e informado. Gracias a este renacimiento, sustancias como la psilocibina y la ayahuasca dieron pie al uso recreativo de otras sustancias naturales. Aunque estas dos han dominado el discurso, es importante recalcar la relevancia histórica de sustancias como la mescalina, la cual se remonta 6,000 años atrás. Este alcaloide alucinógeno se encuentra de manera natural en San Pedro y el peyote, dos tipos de cactus. 

 

A pesar de que estos dos cactáceos son relativamente similares, para el propósito de este artículo, expondremos las propiedades y efectos del de San Pedro. Esta planta, utilizada por comunidades indígenas durante miles de años, es conocida como una especie nativa de los Andes, que se encuentra en países como: Ecuador, Argentina, el norte de Chile y Perú. A diferencia del peyote, este cactus crece con mayor rapidez y a mayor escala, lo cual permite su cultivo en diferentes regiones con similares condiciones climáticas. Desde los inicios del uso de San Pedro con fin recreativo, sus preparativos se consideran delicados ya que se requiere precisión al cuantificar las porciones para después hervir y ser ingerido en forma de té. Aunque los efectos de este alucinógeno varían, la mescalina estimula los receptores de serotonina y dopamina en el cerebro, causando sensaciones de euforia, alteración de percepción, entre otros. 

 

Para aprender más sobre el proceso y los efectos del cactus, presentamos el testimonio de Juan Pablo, un joven de 18 años que nos platicó sobre su experiencia con el San Pedro. Por motivos de protección de identidad el nombre completo del sujeto será omitido.



 

Santo Siclobe (SS). Cuéntanos, ¿cómo decidiste que querías experimentar con el cactus de San Pedro ? 

Juan Pablo (JP). La primera vez que escuché del San Pedro, mis amigos me contaron sus experiencias y me dio mucha curiosidad. Como ya me había escuchado de estas, ya sabía que esperar y entonces establecí mis intenciones antes de empezar. Estaba nervioso pero en ningún momento me dio miedo, al revés, me sentía muy listo y preparado. 

 

SS. ¿Dónde fue esta experiencia? 

JP. Después de haber escuchado sobre las vivencias de otras personas, decidí que lo más importante para mí era poder estar en contacto con la naturaleza. Entonces, tomé la decisión de hacerlo en el jardín, durante una tarde soleada.

 

SS. ¿Cuánto tiempo duró este viaje psicodélico? 

JP. Fueron casi 12 horas. A las once de la mañana empecé a sentir una sensación diferente en el cuerpo y para las díez de la noche ya no sentía nada. Fue entonces que me tomé un té de limón con mescalina para oírlo mejor. 

 

SS. Normalmente, la mescalina, altera tu percepción del sonido, ¿Escucharon música? 

JP. Sí, había música de fondo pero sorprendentemente no me enfoque mucho en la música. Creo que sentí más los efectos en el cuerpo.

 

SS. Durante tu viaje psicodélico, ¿estuvo presente algún tipo de guía? 

JP. Sí, quería hacerlo de la manera más segura posible entonces estuvo una guía todo el tiempo. Yo le iba diciendo como me estaba sintiendo y ella me decía en qué me debería de enfocar. Creo que fue muy importante tener a alguien con experiencia ahí para guiarme. 

 

SS. ¿Cómo lo consumiste? 

JP. Las primeras dos dosis revolvimos el polvo del San Pedro con agua y después nos lo tomamos como un té. La tercera, me puse el polvo directo abajo de la lengua.

 

SS. ¿Lo hiciste con alguien más?

JP. Sí, con mi papá. Me dio mucha tranquilidad que los dos estuviéramos pasando por nuestros procesos juntos. Aunque hubo veces que me distraje un poco, la guía lograba redirigirme en mi viaje. 

 

SS. ¿Crees que haberlo hecho juntos cambió su relación?

JP. Sí, creo que nos volvimos mucho más cercanos. Al final, me da mucho gusto que mi papá también haya vivido lo mismo porque lo tengo para comentar lo que sentimos. 

 

SS. Cuéntanos un poco más de tu experiencia…

JP. Conecté con una vida pasada durante los tiempos medievales. Pude volver a entrar a esta persona que una vez fui, mientras recorría los pasillos de un castillo de piedra. A lo lejos, podía ver los pastizales de Inglaterra y el cielo nublado. Después conecté con una vida pasada en la que era una bruja que usaba magia negra, y creo que fue un proceso muy importante. Era importante el volver a conectar con ese pasado porque de alguna manera, esa magia, que no me gusta llamarlo magia, me gusta llamarlo energía. Esa energía oscura, ha tratado de que yo vuelva a conectar con esa persona que una vez fui. Empecé a llorar, a gritar mucho y fue entonces que entendí que era un medio para manejar esas emociones. En el viaje me di cuenta que no era un trauma de mi vida actual, sino de mi vida pasada que era necesario sanar.

 

SS. ¿Qué sentiste después de la sesión?

JP. En todo el sentido de la expresión, cambió mi vida por completo. Me enseñó que tipo de camino quiero tomar y cómo sería mi vida viviendo en el presente sin energía negativa. Sin poder dormir, pasé toda la noche procesando lo que había pasado. Después de unos días, me sentía muy sensible con otra gente y con su energía en general. Ahora, me siento mucho más ligero y en paz. Tengo una profunda sensación de tranquilidad y felicidad.

 

SS. ¿Integraste tu sesión? 

JP. Sí, le conté a gente cercana y escribí mucho de mi experiencia. Ya fue hace unos meses pero sigo procesando y hablando lo que viví con mi papá.

 

SS. ¿Qué efectos físicos sentiste durante el viaje? 

JP. Muchísimo frío. Llegué muy preparado y equipado para el frío pero no podía ignorar esa sensación. Me cubrí con muchísimas cobijas y aún así tenía frío.

 

SS. ¿Qué le dirías a alguien que tiene curiosidad de probar estas sustancias? 

JP. La verdad es que me da mucha lastima que en México sean ilegales. No fomentaría el uso de sustancias ilegales pero sí recomendaría que lo intenten una vez en su vida. Me atrevería a decir que todos los psicodélicos y plantas medicinales son sanadoras. Son naturales y es lo que han usado muchas comunidades durante miles de años. Dicen que el espíritu de San Pedro es muy sabio y bueno, que lo que quiere es sanar. Honestamente si lo creo pero es importante tenerles respeto y hacerlo a manos de un guía. 

 

SS. ¿Te hubiera gustado hacer algo diferente? 

JP. No, creo que haber coordinado todo con anticipación hizo que todo saliera bien. Sin duda alguna volvería a experimentar con el San Pedro.

 

SS. ¿En algún momento sentiste que perdías el control? 

JP. No, nunca. En ningún momento me sentí sobreestimulado. Durante todo el viaje la guía se aseguraba que estuviera bien y consciente de mis alrededores. 

 

SS. ¿Cómo comparas esta sustancia con otros psicodélicos que has probado? 

JP. No lo puedo comprar con algo que he hecho antes, fue demasiado diferente, terapéutico y puro. Sentí una paz profunda y sanadora. En verdad creo que la mescalina quiere lo mejor para ti. 

 

SS. ¿Qué palabra(s) usarías para describir tu experiencia? 

JP. Sanadora y positiva.

 

SS. ¿Qué cantidad tomaste?  

JP. La guía era la encargada de distribuir la dosis así que no sé exactamente cuál fue la mía pero me tomé 3 dosis.

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