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¿Cómo es la peregrinación del peyote en Wirikuta?

Una entrevista con Regina Peregrina | Octubre 2021

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Real de catorce, San Luis Potosí

Visita la página de Regina Peregrina y conoce más de sus viajes al interior reginaperegrina.com.mx

IG: regina_peregrina

FB: La Casita del Cacao

El interés por las plantas medicinales, las ceremonias en las que se comulga con ellas y los efectos que producen es cada vez mayor. En el camino que te prepara para tomarlas siempre aparecen dudas pero en Santo Siclobe nos acercamos con expertos que te cuentan sus experiencias para que puedas tomar decisiones informadas. 

Platicamos con Regina Peregrina, una buscadora y caminante que se busca a través de diferentes caminos. En uno de ellos, durante la peregrinación de peyote en el desierto de Wirikuta, Regina experimentó la apertura de su conciencia. En su primer contacto con una planta medicinal se encontró más presente que nunca.

El peyote o hikuri es una cactácea pequeña con una raíz profunda hundida en la tierra. En México se puede encontrar en las regiones desérticas de los estados de Chihuahua, Durango, Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, San Luis Potosí y también en algunas zonas de Querétaro y Zacatecas. La planta es buscada por sus propiedades psicoactivas las cuales son responsables de producir efectos psicodélicos.

 

Santo Siclobe (SS). Regina ¿cómo estás? Cuéntanos un poco de ti y de cómo empezaste en el mundo de las plantas medicinales.

Regina Peregrina (RP). Claro, sí. Te cuento que yo estudié una técnica en terapia psicoespiritual que se llama pathwork, y una de mis maestras, Lupita Quesada —quien ya trascendió— me platicaba de sus peregrinaciones al desierto de Wirikuta y siempre me llamó la atención.     

    En ese momento yo no entendía bien qué significaba comulgar con la medicina, lo que me llamaba la atención era el ayuno del que me contaba Lupita pues en la peregrinación se deja de comer y de tomar líquidos durante todo un día; me llamaba la atención que la gente pudiera caminar en el desierto sin tomar agua pero cuando mi maestra habló de la peregrinación, de la alegría que le provocaba y de todos los regalos que obtenía de la experiencia le pedí que me llevara.

    Pasó un año desde que se lo pedí pero para ese momento ella ya no estaba peregrinando porque su ciclo ya había terminado. Entonces me presentó con su maestra, Petra. Tuve una entrevista con ella en la que platicamos de mi verdadera intención de ir al desierto, en la que ella pudo conocer un poco de mi corazón y de mi alma. 

 

SS. ¿Cómo fue tu primera peregrinación a Wirikuta, esa fue la primera vez que hiciste peyote? 

RP. Antes de la peregrinación tenía miedo, le conté a Petra que yo era cero deportista, que nunca había acampado y que no estaba segura de cumplir con los requerimientos físicos de una caminata como esa. Ella me dijo que nada de eso importaba, que esta caminata era con el corazón y que si mi alma lo anhelaba estaba perfectamente lista y eso me calmó un poco. 

 

SS. ¿Cómo te preparas para empezar la peregrinación?

RP. Petra me dio una lista de cosas por hacer y algunos requisitos. Lo primero es que, 40 días antes de ir al desierto, hay que ayunar, no puedes comer carne, lácteos, sal, también el ayuno debe ser sexual, no por moralinos, sino para llegar con la energía lo más limpia posible. Las mujeres debemos peregrinar con falda y llevar unas jícaras decoradas con chaquiras y unas velas con listones. ¡Ah! también te pide que lleves seis litros de agua así que, en total, cargas como veinte kilos por el desierto. 

    Seguía un poquito nerviosa porque no sabía con quién más iba a ir pero poco antes de la salida Petra organizó una reunión en su departamento en la que conocí a todos mis compañeros de peregrinación, todos eran danzantes del sol. 

 

SS. ¿Hay un número de caminatas que hay que hacer, cada cuándo se hace la peregrinación, hay una temporada para hacerlas? 

RP. No es obligatorio pero sí es recomendable hacer cinco peregrinaciones porque cada una de ellas se ofrece a un rumbo (Norte, Sur, Este y Oeste ) y la quinta se ofrece al centro. No hay una temporada específica, en realidad se hacen cuando Petra convoca. 

 

SS. Petra es la guía de la caminata pero es mucho más que eso. 

RP. Sí, claro. Petra es la guía pero más que una guía boy scout. Hay que entender que caminamos en medio de la nada, no basta saber usar una brújula sino saber contener la energía de un grupo y eso no lo hace cualquiera. Para mí, Petra es realmente una maestra excepcional, no habla mucho pues cree que si ella te enseña lo que sabe al final el conocimiento sigue siendo de ella, prefiere que tú descubras lo que tienes que saber pero con la seguridad de que ella está ahí para cuidar tu experiencia hasta el límite. 

 

SS. ¿Qué es la serpiente peregrina?

RP. La serpiente peregrina es la forma en la que caminamos como grupo. Cuando llegamos a yolía, un lago, a pedir el permiso para hacer la caminata, armamos unas bolsitas de tela roja que llenamos con tabaco, todas las bolsas se amarran en un hilo rojo —simulando el cuerpo de una serpiente— y la posición de tu bolsa de tabaco define tu posición en la caminata. Petra asigna los lugares con base en la energía de su nahual y es muy importante que se conserve este orden durante los siete días de la peregrinación.

 

SS. ¿Qué pasa durante los siete días de peregrinación? 

RP.  Bueno, en mi caso, el primer día es todo novedad y emoción; el segundo empieza el trabajo mental por las condiciones que sabes que te esperan, a lo largo del camino te encuentras con unas espinas que se conocen como perros que se te entierran y ahí empieza el esfuerzo interno y energético. Los demás días son de mucho más trabajo pero todo depende de tu personalidad. Por las noches nos turnábamos para mantener el fuego prendido porque, además de que ayuda a ahuyentar a los coyotes y aportar calor, se le rinde honor a la energía del fuego y me acuerdo de sentir mucho miedo de que se me apagara porque yo era la responsable del bienestar de todo el grupo. 

    Al final, cuando llegas a la meta en el Cerro del Quemado, la noche de la ceremonia en la que convives con el peyote, o hikuri, es muy especial. Es muy satisfactorio ver todo lo que has caminado por ti misma para llegar hasta ese momento. Saber que lo caminaste con tus propios pies, y que, aunque hubo momentos muy difíciles hubieron sublimes y el haber sido parte de ellos te deja el corazón muy fuerte.

 

SS. ¿Cuál ha sido la peregrinación que más te ha gustado?

RP. La segunda vez que fui a Wirikuta porque ya iba más preparada y con los mismos compañeros. La primera caminata iba a entender las cosas prácticas: cómo resistir las condiciones, cómo cargar una mochila tan pesada durante todo ese tiempo, cortar leña, acampar, sin nada más que tu bolsa de dormir. La segunda iba más fuerte física y mentalmente. La cuarta caminata la recuerdo mucho porque invité a una amiga con la que había vivido muchas cosas en común, al final nos hizo ser un buen espejo en la experiencia. Y obviamente la quinta porque fue mi graduación. 

 

SS. ¿Cómo es una ceremonia de hikuri?

RP. A lo largo de todo el desierto hay puntos sagrados a los que tienes que llegar a pedir permiso para comulgar con el hikuri. El primer punto es en yolía que, como te conté, es el lugar en donde se forma la serpiente peregrina. Comienza la caminata hasta un manantial en donde se pide permiso para tocar música; el tercer punto es el Cerro de la Nariz en el que se hace una ceremonia de purificación.

    Después de cruzar este cerro el hikuri ya se ve por toda la tierra de Wirikuta. El quinto día de la caminata se hace la cacería, que significa que cada quien va a cortar la medicina que va a consumir. Ese mismo día es cuando se hace el ayuno total. Antes de probar la medicina, se hace un altar muy sencillo con lo que tengamos a la mano y es hasta ese momento que tienes contacto con la planta.

 

SS. Antes de probar el peyote ¿habías tenido otra experiencia con medicina psicodélica?

RP. No, fue la primera. 

 

SS ¿Cuánto tiempo duró tu experiencia con el peyote?

RP. Toda la noche, ocho o nueve horas aproximadamente. Es una noche mágica y muy especial pero es importante no fascinarse con el efecto que produce la planta, eso me lo dijo Lupita, porque nada de lo que sentimos se produce por arte de magia. Todo es resultado de nuestra voluntad, de nuestro deseo por conocernos mejor y todos los días no sólo la noche de la ceremonia o durante la peregrinación. 

 

SS. Tu experiencia en el pathwork te preparó para el acercamiento con la planta ¿sabías lo que ibas a vivir, el proceso de la medicina y para qué funciona o ibas a ver qué pasaba ahí por primera vez? 

RP. La verdad que fue más bien como “vamos a descubrir de qué se trata pero hubo personas que me dieron mucha confianza para decidirme a sí hacer la peregrinación. 

    La primera de ellas es que quien me invitó a conocer la experiencia, Lupita, era una terapeuta increíble. Yo veía su proceso personal y el de sus pacientes y, definitivamente, quería eso para mí. La segunda fue conocer a Petra, saber que es una mujer muy inteligente, pensante, con una carrera y preparación personal y profesional. 

 

SS. ¿Tenías una intención clara para tener la experiencia del peyote?

RP. Sí pero, a mí me pasa que las cosas me van apareciendo en el momento justo en el que tienen que aparecer. Todos somos de personalidades diferentes, yo soy muy emocional, cuando algo me llama no me cuestiono mucho, más bien lo hago. Por eso me parece muy buena la labor de Santo Siclobe porque a las personas emocionales, como yo, nos viene bien estar informados, conocer de las experiencias de otros antes de tomar una decisión. Yo confié y me ha ido muy bien con las personas con las que he comulgado plantas medicinales pero siempre es bueno ir informado a una ceremonia. 

 

SS. ¿Qué le recomendarías a las personas que van a hacer cualquier planta medicinal?

RP. Lo primero y más importante es tener una intención clara, cuando hay intención hay dirección y hasta el mismo proceso de la planta es más fácil. También les recomiendo estar abiertos, quizá mi propósito no se va a revelar pero la planta puede mostrarte más opciones, estar abiertos a que los planes cambien también es importante. 

    La confianza en tus compañeros y tu guía es fundamental, si no te sientes cómodo con algo escucha esa incomodidad y toma una decisión. Házle saber a tu guía tu condición médica, si padeces de alguna enfermedad o cualquier cuestión médica para que prepare soluciones por si algo pasa contigo en la caminata. 

 

SS. ¿Piensas hacer otra peregrinación pronto? ¿De qué manera te mantienes en contacto con el mundo de las plantas medicinales?

RP. Yo estoy en un proceso de reversa, ahora estoy a dieta de plantas medicinales. Estoy en el proceso de honrar todo lo que recibí y aprendí para ponerlo en práctica. Por eso cree Regina Peregrina, estoy haciendo viajes con sentido para otras personas, quiero ayudarlas a encontrarse como yo en mis viajes al Monte Kailash en el Tíbet y al desierto de Wirikuta. En los viajes que organizo conocemos el destino, hacemos meditaciones y también ceremonias de cacao. 

 

SS. ¿Cómo funciona la ceremonia del cacao?

RP. Una estructura general de una ceremonia de cacao sería algo así: primero explicas un poco sobre las propiedades de la planta, bendecimos la experiencia, meditamos y tocamos música medicinal, con todo esto creas un ambiente muy bonito. A raíz de la pandemia no hago ceremonias con mucha gente, sólo las trabajo en mi consulta individual, me gusta mucho esta planta porque, a diferencia de otras que necesitan un tiempo y un espacio específico para experimentarlas, el cacao te permite conocerlo y seguir con tu día. Vienes a terapia, te tomas una taza de cacao, meditas y después te vas a una reunión o a yoga, te permite seguir con tus actividades. 

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